Esta pregunta aparece en casi todas las visitas que hacemos a partir de cierta potencia de equipo, y normalmente llega mezclada con otra pregunta que no es la misma: si la vivienda ya tiene una instalación eléctrica concreta, y si esa instalación va a dar problemas.
Son dos cosas distintas. Vamos a separarlas.
Índice de contenido
- 1. La respuesta corta
- 2. Qué diferencia hay realmente entre monofásica y trifásica
- 3. El criterio que de verdad decide esto: la potencia del equipo
- 4. Lo que tu instalación eléctrica actual puede o no soportar
- 5. El argumento de «mi vecino tiene monofásica y le va bien» (y por qué no vale)
- 6. Coste de instalar trifásica si no la tienes
1. La respuesta corta
En equipos de aerotermia doméstica hasta aproximadamente 9-11 kW térmicos, la mayoría de fabricantes ofrecen versión monofásica y suele ser suficiente. A partir de ahí, especialmente en equipos de 12-16 kW en adelante, muchos fabricantes solo fabrican versión trifásica, o la monofásica exige una instalación eléctrica que en la práctica pocas viviendas tienen sin reformar. El criterio no es «qué prefiero», es qué exige el equipo que necesitas según la carga térmica de la casa, y qué soporta tu instalación actual.
2. Qué diferencia hay realmente entre monofásica y trifásica
En una instalación monofásica, la corriente llega por una sola fase más el neutro. Es lo habitual en la mayoría de viviendas residenciales en España. En trifásica, llegan tres fases más neutro, lo que permite repartir la carga eléctrica entre las tres y mover más potencia sin que el cable ni las protecciones tengan que ser desproporcionados.
En la práctica, esto significa que un motor trifásico, para la misma potencia, trabaja con menos intensidad por fase que uno monofásico. Y eso es justo lo que necesita un compresor de aerotermia de cierto tamaño: mover mucha potencia sin disparar la intensidad de arranque ni exigir un cableado y una protección desproporcionados.
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3. El criterio que de verdad decide esto: la potencia del equipo
Hasta dónde llega la monofásica
Los fabricantes con los que trabajamos —LG, Daikin, Panasonic, Kosner, entre otros— fabrican en monofásica prácticamente toda su gama residencial hasta los 9 kW, y varios modelos llegan a 11-12 kW también en monofásica. Para una vivienda unifamiliar de tamaño medio, entre 100 y 150 m² bien aislada, esto suele cubrir la necesidad sin ningún problema.
Dónde empieza a jugar la trifásica
A partir de los 12-16 kW, la disponibilidad de monofásica se reduce bastante, y en algunos fabricantes directamente desaparece. Esto no es casualidad ni una estrategia comercial de las marcas: a esa potencia, la intensidad que exigiría un compresor monofásico sería tan alta que el cableado, la protección y el propio cuadro eléctrico tendrían que sobredimensionarse de una forma que deja de tener sentido económico frente a instalar trifásica directamente.
Aquí es donde entra el primer condicionante real: si tu vivienda, por carga térmica, necesita un equipo de 14-16 kW, la decisión entre monofásica y trifásica probablemente ya la ha tomado el fabricante por ti. El equipo que necesitas solo existe en trifásica.
Si todavía no tienes claro qué potencia necesita tu vivienda, el cálculo de base lo tienes en qué bomba de calor necesitas según los m² de tu vivienda. Ese cálculo es el punto de partida real de esta decisión, no al revés.
4. Lo que tu instalación eléctrica actual puede o no soportar
Potencia contratada: el cuello de botella real
Aquí es donde aparece la segunda pregunta, la que casi siempre se mezcla con la primera. Una cosa es que el equipo exista en monofásica, y otra que tu potencia contratada actual aguante añadir esa carga.
Muchas viviendas, sobre todo las que no tienen previsión de climatización eléctrica intensiva (por ejemplo, casas que venían de caldera de gas o gasoil), tienen contratados potencias de 5,75 o 6,9 kW en monofásico. Si a eso le sumas un equipo de aerotermia de 9-11 kW, aunque sea monofásico, hay que revisar si la potencia contratada da de sí, sobre todo en el arranque, que es el momento de mayor consumo instantáneo.
En la práctica, esto nos ha obligado en más de un proyecto a recomendar ampliar potencia contratada aunque el equipo fuera monofásico. No es un problema del equipo, es un problema de lo que la vivienda tiene contratado con la compañía eléctrica.
Sección de cable y protecciones
Si la instalación eléctrica de la vivienda es antigua, hay que revisar también la sección del cable que llega hasta donde se va a ubicar el cuadro de protecciones de la aerotermia, y si el propio cuadro general tiene hueco disponible para el magnetotérmico y diferencial correspondientes. Esto aplica igual en monofásica que en trifásica, aunque en trifásica el tema se complica un poco más porque hay que verificar que efectivamente lleguen las tres fases hasta el punto de conexión, cosa que en viviendas antiguas no siempre está garantizada, y a veces implica contactar con la distribuidora.
5. El argumento de «mi vecino tiene monofásica y le va bien» (y por qué no vale)
Este argumento lo escuchamos con bastante frecuencia, y entiendo la lógica: si al vecino le ha funcionado, por qué a mí no. El problema es que ese criterio no tiene en cuenta las variables que de verdad importan aquí.
Dos viviendas de la misma zona, incluso del mismo promotor, pueden necesitar equipos de potencia distinta según orientación, aislamiento, superficie de cristal o si tienen suelo radiante en toda la casa o solo en parte. Si el vecino tiene un equipo de 9 kW en monofásico porque su vivienda tiene una carga térmica ajustada, y tu vivienda por lo que sea necesita 14 kW, la comparación deja de tener sentido. No es que el vecino tenga razón o no la tenga, es que está hablando de otra vivienda.
6. Coste de instalar trifásica si no la tienes
Si el equipo que necesitas exige trifásica y tu vivienda solo tiene acometida monofásica, hay que dar de alta trifásica con la distribuidora. Esto implica, en general, gestión con la comercializadora eléctrica, y en algunos casos una obra menor si la acometida hasta el contador no está preparada. Los plazos con la distribuidora suelen ser el factor que más alarga el proceso, más que el propio coste.
Este es un punto que solemos revisar en la primera visita técnica, precisamente para que no aparezca como sorpresa cuando ya se ha decidido el equipo. Sería importante disponer de esta información desde el primer presupuesto, y así lo intentamos plantear siempre.
7. Cuándo compensa subir a trifásica aunque el equipo no lo exija
Hay un caso concreto donde recomendamos trifásica aunque el equipo elegido esté disponible en monofásica: cuando la vivienda va a sumar más cargas eléctricas relevantes además de la aerotermia. Pensamos en casos con depósito de inercia de resistencia eléctrica de apoyo, piscina climatizada, o previsión de carga de vehículo eléctrico en el mismo cuadro.
En esos casos, aunque la aerotermia sola no obligue a trifásica, la suma de cargas sí puede justificarlo. Ahí no hay una respuesta única, depende del caso, y es de las cosas que revisamos con el cliente antes de cerrar el proyecto eléctrico completo, no solo el de climatización.
8. Lo que miramos antes de recomendar una u otra
En orden, esto es lo que revisamos en cada proyecto:
- Carga térmica de la vivienda, para saber qué potencia de equipo hace falta
- Disponibilidad de ese equipo en monofásico o solo en trifásico según fabricante
- Potencia contratada actual y si aguanta la carga añadida
- Sección de cable y hueco disponible en el cuadro eléctrico
- Otras cargas previstas (inercia con resistencia, piscina, vehículo eléctrico)
- Si hace falta cambio de potencia contratada o alta de trifásica, plazos con la distribuidora
Al final se trata de que la decisión no la tome el equipo por defecto, ni la comparación con el vecino, sino el cálculo. Y en la mayoría de los casos, cuando se hace bien, la respuesta sale casi sola.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué potencia de aerotermia hace falta trifásica?
En general, a partir de 12-16 kW la disponibilidad de monofásico se reduce mucho y en varios fabricantes desaparece directamente. Por debajo de 9-11 kW, la mayoría de equipos domésticos están disponibles en monofásico.
¿Puedo tener un equipo monofásico aunque mi vivienda sea grande?
Depende de la carga térmica real, no solo de la superficie. Una vivienda grande pero bien aislada, con poca superficie de ventanal y buena orientación, puede necesitar menos potencia de la que parece a simple vista, y encajar perfectamente en monofásico.
¿Cuánto cuesta pasar de monofásica a trifásica?
El coste varía según si la acometida hasta el contador ya está preparada o hay que hacer obra adicional, y según la comercializadora eléctrica. Lo que sí es constante es que los plazos de gestión con la distribuidora suelen ser el factor que más alarga el proceso.
¿La trifásica consume más que la monofásica para la misma potencia?
No, el consumo energético depende de la potencia del equipo y de su rendimiento, no del tipo de alimentación eléctrica. La trifásica simplemente reparte esa potencia entre tres fases, lo que reduce la intensidad por fase respecto a hacerlo todo por una sola.
¿Puedo instalar un equipo trifásico si mi vivienda solo tiene acometida monofásica?
Sí, pero primero hay que dar de alta el suministro trifásico con la distribuidora, lo que puede implicar gestión y en algunos casos obra en la acometida. Es un paso previo a la instalación del propio equipo de climatización.
¿Qué pasa si mi potencia contratada actual no aguanta el equipo, aunque sea monofásico?
Hay que ampliar la potencia contratada con la comercializadora eléctrica. Es un trámite habitual, y conviene revisarlo antes de decidir el equipo, no después, para evitar sorpresas en el momento de la instalación.
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